23 de marzo de 2010

Cupcakes de miel y naranja







A éstos cupcakes, les quise bajar la cantidad de azúcar, ya que la crema que lleva para cubrirlos, de por sí es dulce. Así que de 200 gr. de azúcar que debían llevar, le puse tan sólo 50 gr. pero le añadí miel, que le aporta un sabor peculiar y sutil sin saturar de dulzor la masa.

La crema para decorar, está hecha con merengue suizo y nutella.





INGREDIENTES:

300 gr. de harina blanca
1 huevo
90 gr. de aceite
50 gr. azúcar
150 gr. miel
220 gr. de buttermilk -- si no lo encontráis, en la misma cantidad de leche se añade una cucharada de vinagre o zumo de limón para que se corte. Se deja reposar 10 minutos. Se remueve y listo.
2 1/2 cucharaditas de té de levadura química
1/2 cucharadita de té de bicarbonato
1/2 cucharadita de té de sal marina
ralladura de 1 naranja

PREPARACIÓN:

Precalentar el horno a 190º

Preparar 14 moldes de magdalenas

Batir el huevo, el azúcar y la miel hasta que esté cremoso.

Añadir el aceite, buttermilk o leche cortada y la ralladura de naranja. Batir 2 minutos.

Tamizar la harina con la levadura, bicarbonato y sal. Añadir a la mezcla anterior. Batir dos minutos.

Llenar 2/3 del molde. Hornear como 20 minutos.

Mientras se hornean, se puede ir preparando la crema para decorar.

INGREDIENTES:

4 claras de huevo
250 gr. azúcar
250 gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
2 cucharadas soperas de nutella a temperatura ambiente

PREPARACIÓN:

Batir un poco las claras de huevo con la mitad del azúcar poniendo el cazo al baño de maría pero SIN QUE TOQUE EL AGUA, tan sólo el vapor. En cuanto el azúcar esté disuelto, empezar a batir con la varillas a velocidad media durante 2 minutos. Sacar del vapor, añadir el resto del azúcar y batir a velocidad fuerte como 10 a 15 minutos. Hasta que haya montado a merengue fuerte. Añadir de golpe la mantequilla y la nutella y seguir batiendo a velocidad media hasta que se integre y quede una crema firme pero suave.

Las magdalenas una vez se sacan del horno, se dejan 2 minutos en el molde. Luego se pasan a una rejilla para que se enfríen completamente antes de decorar.